A veces parece que el reloj se detuvo en algún momento y todo está girando en un continuo bucle. Hay situaciones que no se porque motivo se repiten hasta la saciedad. En el momento me crispo, me enervo, dejo de ser racional, pero resulta agobiante y frustra en demasía. ¿Cómo evitarlo? No he encontrado aún la manera lógica de hacerlo. Aunque, al menos si conseguí aprender a frenar el continuo malestar que antes me generaba ese tipo de momentos. Ahora, simplemente lo paso de largo. Sólo me queda alcanzar la lucidez suficiente para perder ese agobio, para ser superior al "problema". Son todo palabras. Sólo son pequeños instantes que se que he de vivir porque, si todo fuera "color de rosa", acabaría por decir que mi vida es aburrida. La perfección no existe para ningún tipo de situación por mucho que siempre idealicemos lo mismo.
El caso es no estar a gusto con lo que tenemos. El caso es que siempre hay alguien que te recuerda de mejor o peor manera que debes tener más inquietudes, más ganas por sentirte plena, sentir que todo lo que estás haciendo día a día es lo que realmente quieres y debes hacer. ¿Dónde está el límite dentro de lo que debo hacer? ¿Soy yo quien lo pone? Considero que sí. ¿Por qué siempre ha de haber alguien que te increpe a hacer más? Supongo que dejo que me afecte más de la cuenta porque en este caso son mis padres los que me están increpando a que exija más, a que tenga más ambiciones...pero a la vez sus "consejos" me parecen algo fuera de lugar ahora mismo. Se que sólo quieren lo mejor para mí. Se que siempre todo lo que me dicen, me lo dicen por mi bien. Pero a la vez me gustaría ponerles frente de casa una gran pancarta en la que pusiera...VOY CAMINO DE 30 AÑOS!!! Dejadme ya de una vez vivir a mi manera, por favor! Pero no quedaría bien tapar la puerta de mis vecinos...
Estoy lejos, vivo a mi manera, me siento bien con lo que estoy haciendo y con como lo estoy haciendo...entonces...¿por qué me frustro? Creo que nunca dejaré de hacerlo con ellos al igual que creo que ellos nunca dejarán de exigirme más. Como siempre, se que no soy la única persona en el mundo que está en esta situación, creo que todos en algún momento de nuestra vida hemos pasado por esto. Afortunadamente, ahora sólo me da por escribir para desahogarme, antes era otro cantar... Igualmente no me consuela. Sigo frustrada o mejor dicho...cabreada. Esa sí es la palabra que creo define mejor mi estado. Cabreo.
¿En qué momento un padre deja de exigir a un hijo? ¿Cuándo un padre se da cuenta de que debe dejar al lado sus exigencias para dar paso a las propias exigencias de su hijo, en este caso mis propias exigencias para conmigo? No se dan cuenta de que yo no soy ellos, de que no soy su marioneta ni un libro que puedan ir escribiendo a su gusto. Ellos ya tuvieron su tiempo de hacer las cosas según su propio criterio y obviamente hicieron cosas bien y cosas mal, como todos. Considero que la experiencia se consigue cayéndote una y otra vez... yo por el momento, en esta etapa de mi vida, todavía no me he caído, al contrario estoy subiendo más escalones que nunca...pues ellos no ven nada de eso!
Ahí reside mi frustración! Están ciegos? No se si pensar eso es lo mejor...si es lo más fácil al menos. Odio que me pidan que madure cuando ni siquiera se han parado a verme realmente. Conocen de mí lo que era antes y con eso se han quedado. Para ellos se paró el reloj y no les ha dado la curiosidad de darle cuerda para ver la continuación. Sólo ven errores en lo que yo veo mi vida. ¿Por qué darle importancia mientras yo sea feliz? Pues supongo que por lo obvio, son mis padres... Al menos, lo realmente importante sigue ahí y es que SOY FELIZ!
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